Lugar recomendado: planetario Usach

Desde los inicios de la humanidad el cielo y lo que en él se puede ver por las noches ha llamado profundamente la atención. El movimiento de algunos puntos brillantes, el nacimiento de otros, las fases de la Luna y grandes acontecimientos como eclipses han dado mucho de qué hablar a lo largo de la historia.

Y no es para menos, lo hermoso de un cielo nocturno, despejado y sin contaminación lumínica, es una vista inspiradora para cualquiera, tanto así que distintas culturas antiguas disfrutaban trazando figuras entre estrellas y otros objetos brillantes (o bien, entre zonas oscuras, como los Incas), formando hermosas constelaciones, algunas desbordantes de imaginación y con profundos significados.

Pero la bóveda celeste no sólo ha servido para esto, durante décadas distintos astros, como la estrella polar norte y sur, fueron la guía de navegantes, exploradores y viajeros que ansiaban llegar sin imprevistos a su destino. También permitió prever el cambio de estaciones y ayudó significativamente en la planificación de los cultivos. Por otro lado, fenómenos tan comunes como la salida y puesta del sol fueron clave para desarrollar conceptos complejos tales como la noción del tiempo.

Así pues, fue fundamental para el desarrollo humano el estudio temprano del cielo. Los chinos, babilonios, asirios, egipcios y mayas, entre otros, conocían con mucha precisión la duración del año, y nos dejaron impresionantes construcciones que nos dan a entender su profundo entendimiento del tema, como es el caso de Jantar Mantar y Chichén Itzá, el primero un observatorio astronómico construido en la India en 1728, y el segundo un centro ceremonial maya que data del año 1000.

En la actualidad poder disfrutar de este panorama es casi imposible. La contaminación lumínica de la cual es prácticamente imposible escapar opaca por completo el brillo de las estrellas dentro de la ciudad y en sus alrededores, y eso sin considerar la densa capa de humo que nos cubre en invierno, que sólo empeora la situación.

Pero esto no es motivo suficiente para echarse a morir.

Desde hace mucho tiempo existe el concepto de planetario, lugar en el cual se puede proyectar una simulación del cielo sobre una cúpula, pudiendo ver estrellas, planetas, constelaciones, nebulosas, y un sin fin de objetos celestes, lo que crea un espectáculo muy atractivo y al mismo tiempo educativo, en medio de la contaminación de una ciudad.

Los datos históricos apuntan a que Arquímedes fue el primero en crear uno, y que, más tarde que temprano, el método de proyección fue mejorado notablemente, permitiendo su construcción en casi todos los rincones del mundo.

Sistema óptico-mecánico del Planetario Chile, que permite simular el cielo visto desde cualquier parte de nuestro planeta. Imagen de autoría propia.

Hay muchos que destacan a nivel mundial, tal como se detalla en este artículo, y, cómo no, Chile también cuenta con uno.

El Planetario de la Universidad de Santiago de Chile, llamado también Planetario Chile o Planetario Usach, está ubicado en la ciudad de Santiago, y es un destino obligatorio si uno se encuentra de pasada por la capital.

Fundado en 1985, hoy es el único domo audiovisual del país, y cuenta con diversas actividades de divulgación científica, tales como espectáculos FullDome, charlas, exposiciones, talleres y jornadas de observación astronómica, entre otros. Es posible ver las actividades en detalle, junto con su horario y tarifa, en la página web del Planetario.

En palabras de quien escribe este artículo, estar presente en un evento de este tipo es algo único, que invita a estudiar con ímpetu el universo y lo que en él se encuentra. Los eventos FullDome cuentan con un excelente guía que acompaña a los espectadores durante todo el viaje, explicando en detalle cada parada. Además, el efecto visual de ver el cielo moviéndose en cámara rápida sobre la cabeza es algo realmente impresionante.

Finalizo este artículo invitando al lector a aprovechar estas instancias únicas de aprendizaje. La ciencia es de todos, y la existencia de este Planetario y lo que en él se puede aprender es prueba de ello.


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Referencias y Bibliografía

Página web del Planetario.

Tú eres Galileo: Manual de Astronomía. Museo de Ciencia y Tecnología.

El Universo de Nuestros Abuelos. Autores varios.

Ivan Šprajc y Pedro Sánchez (2012). Astronomía en la arquitectura de Chichén Itzá: una reevaluación.

Imagen de portada extraída de FayerWayer.

Bryan Casanelli

Estudiante de Ingeniería Civil Física. Amante de la ciencia y su divulgación.